En el Antiguo Testamento, se pueden ver muchas leyes "morales" bárbaras y reprochables, producto de un grupo de pastores ignorantes de hace 3.000 años atrás. Los hebreos, después llamados judíos, fueron un pueblo culturalmente atrasado, salvaje e inmoral. Esta característica fue su impronta y ha quedado registrada en muchos de sus libros. El Pentateuco junto con Josué son muy buenos exponentes de lo dicho anteriormente.
Cuando se tratan temas éticos, incluso en la actualidad, los fundamentalistas cristianos apuntan a que si la humanidad hiciera de los mandamientos (el decálogo pero en su versión cristiana, muy descafeinada por cierto) su forma de vida, el mundo sería otro... ¡y ya lo creo que si!.
Porque aunque los libros del Antiguo Testamento pertenezcan a los judíos, los cristianos los aceptan sin ningún inconveniente. Claro, porque como se sabe, Yahvé... ¡es Jesús también!. Ambos son el mismo Dios, y no sólo eso... el Espíritu Santo, también es Dios. O sea que, Jesús es el Espíritu Santo también... a ver... ¿1,2 y 3 dioses?... bueno, en todo caso quedémonos por ahora con que Yavhé y Jesús son la misma persona... pero diferentes. Si no se llegase a entender bien lo antedicho, no se hagan problemas, los propios cristianos NUNCA entienden tampoco esas discrepancias dogmáticas, y sólo las aceptan con los ojos cerrados, como buenos borregos que son.
Veamos ahora unos bonitos ejemplos de la alta moral de Dios.
Éxodo 20,17 :
17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Evidentemente para las "altísimas leyes morales de Dios", la mujer es una pertenencia del hombre... ¡comparable a un asno, un buey o una casa!. Para el decálogo, la mujer se reduce a una cosa, un objeto del prójimo. Sin más vueltas.
Pero el anacronismo moral de semejante ley no para ahí. La esclavitud fue un mal que perduró por mucho tiempo en las diferentes sociedades a través del tiempo. Aceptar que ningún ser humano debe ser esclavo o siervo de otro, por ser denigrante, humillante e inmoral llevó mucho tiempo, y pese a la oposición que hizo el cristianismo para que la emancipación de los esclavos ocurriera (porque era muy conveniente para sus intereses), los humanistas lograron hacer tomar consciencia de que esta práctica era reprobable. Pero resulta que para Dios no es así, porque en la "altísima ley moral del decálogo", es perfectamente lícito tener siervos, y que además, estos esclavos se encuentren a la misma altura de un asno o un buey. Es decir, el siervo "del prójimo" es una cosa, es su pertenencia.
Ahora bien, ¿qué otra preciosa ley o mandamiento podemos tener en consideración para nuestras vidas?, ¿que piensa Dios, por ejemplo, con respecto del aborto y del feto específicamente?
Éxodo 21,22 ss. :
[22].Si unos hombres, en el curso de una pelea, dan un golpe a una mujer embarazada provocándole un aborto, sin que muera la mujer, serán multados conforme a lo que imponga el marido ante los jueces. [23].Pero si la mujer muere, pagarán vida por vida, [24].ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, [25].quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.
En este texto, si la mujer muere, se paga vida por vida. Si muere el feto, se paga una indemnización monetaria. ¿Por qué cuando moría la madre, el agresor debía pagar con su vida, y cuando se abortaba el feto, lo único que debía hacer el agresor era pagar una suma monetaria? Es obvio. Porque para el dios todopoderoso y amoroso de los cristianos, los fetos no son personas y su vida no es importante. La diferencia en el trato es obvia. ¡Cómo quiere Dios a sus hijos!
Claro que este no es el único texto "inspirado" en el que se demuestra que para Yahvé el aborto estaba permitido. Hay uno que infortunadamente, por el uso de los "eufemismos" hebreos, y por la deshonestidad de los traductores, ha quedado maquillado en la mayoría de las versiones modernas de la Biblia. Se trata de Números 5,11ss. En tal sección se describe un ritual judío para afrontar los celos de un marido y dilucidar si su mujer había sido infiel o no. Era una ordalía en la que se le hacía beber unas aguas amargas que contenían entre otros ingredientes, tierra del tabernáculo de Yahvé, que como se sabe incluía sangre y grasa de sacrificios previos: pura cadaverina. En esta ordalía, luego de que el sacerdote profiriera un conjuro y le diera de beber semejante veneno a la mujer bajo sospecha, ocurría lo siguiente:
Números 5,27-28:
[27]Darále pues á beber las aguas; y será, que si fuere inmunda y hubiere hecho traición contra su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella en amargura, y su vientre se hinchará, y caerá su muslo; y la mujer será por maldición en medio de su pueblo. [28]Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella será libre, y será fecunda. (Reina Valera Antigua)
Aquí hay un inconveniente... ¿Qué significa que "caiga su muslo"?. Una traducción moderna y honesta reconoce el significado trascendental de la expresión:
"Después que el sacerdote haya hecho beber a la mujer el agua amarga, [27] si ella ha sido infiel a su marido, esta agua que trae maldición provocará amargura dentro de ella, y hará que el vientre se le hinche y que la criatura se malogre, y la mujer se convertirá en ejemplo de maldición entre su pueblo. (Dios Habla Hoy)
Si para la Iglesia es condenable el aborto y su ejecutor es considerado un homicida, ¿qué castigo le corresponde Dios que, no solo lo permite sino que lo ha sancionado legalmente?
Para finalizar, no está demás hacer un comentario sobre la ordalía. Tras la ingesta de semejante potaje en una época en la cual no existían los antibióticos, de seguro terminaban muertos por una infección fulminante no sólo los fetos producto de adulterio, sino también los fetos legítimos e incluso, las mismas madres. Es solo cuestión de imaginarse cuál es el resultado de comer tierra con sangre añeja y cebo quemado y podrido (cuyo olor era agradable para Yahvé según Levítico 1,9 y 3,16).
No quiero insistir ni redundar demasiado con este tema, así que aquí dejo otras versiones del mismo pasaje en cuestión, aunque estén muy manipulados y maquillados, se entiende perfectamente de que se está hablando.
27 Cuando ella se haya bebido las aguas de la maldición, y éstas entren en ella para causarle amargura, si le fue infiel a su esposo y se mancilló, se le hinchará el vientre y quedará estéril. Así esa mujer caerá bajo maldición en medio de su pueblo.(NVI)* (*Es claro que si estaba embarazada, y queda estéril, la conclusión es obvia: el feto se pierde, se aborta.)
27"Cuando le haya hecho beber el agua, sucederá que si ella se ha contaminado y ha sido infiel a su marido, el agua que trae maldición entrará en ella para producir amargura, y su vientre se hinchará, su muslo se enjutará y la mujer vendrá a ser una maldición en medio de su pueblo. (La Biblia de las Américas)
Nunca estuve de acuerdo con el aborto. Ni antes ni ahora que sé que a Dios le parece bien. Eso está muy claro para mí. Ahora lo que no sé con claridad, es a dónde puedo ir a comprar un esclavo. Porque teniendo la "sagrada ley de Dios" a favor, puedo tratar como un animal a una mujer o tener siervos para maltratar. Y si alguien me lo cuestiona, tengo de aliado al Señor.