Dios y sus hordas terrenales

Mi relación con el cristianismo fue bastante estrecha al comienzo de mi vida. De familia católica, la religión fue un tema muy habitual a mi alrededor. Desde los tres años estuve bajo la enseñanza y la celosa mirada del catolicismo, en un colegio dirigido por Padres Capuchinos y luego, alejados éstos, los Jesuitas se harían cargo. El autoritarismo ya era una característica desde el comienzo.
Recuerdo que cierta mañana, el padre Pedro comenzó a preguntar los mandamientos. "Cuál es sexto?... ¿y el octavo?"... Con seis años es casi imposible identificar los números relacionándolos con unas frases que todavía no tenían el más mínimo sentido para mí. La penitencia por semejante desconocimiento fue, mirar la pared del fondo hasta aprenderlos. Evidentemente, el tipo era bastante perverso, ya que mirando la pared jamás aprendería nada, como es lógico suponer.
Mi ruptura total fue a causa del ensayo de Comunión en la iglesia. Ante las risas inocentes, propias de nuestra edad, el padre Pedro, rugiendo, nos hace salir de los asientos a mí y a otros tres compañeros. El castigo no se hizo esperar. Hincados de rodillas en el patio trasero, sobre las piedrecillas del suelo, la voz amenazante nos garantizó: "Con esto van a aprender". El hecho de estar sufriendo más de 40 minutos ese castigo me hizo reconsiderar el paso que estaba a punto de dar. Si el Padre era el ministro de Dios en la Tierra, su representante y nos enseñaba de esa manera, no tenía ya intenciones de averiguar que otras cosas me esperaban. Abandoné la escuela con las quejas y amenazas de mi madre, que no hicieron que cambiara de opinión. Nunca tomé la Comunión y seguí estudiando en un colegio laico... como debe ser.
Hoy por hoy, que tengo un hijo hermoso y está viniendo otro, estoy alerta para que ese tipo de abusos no le ocurra a ninguno de los dos. Mis hijos van a crecer libres, sin creencias neuróticas ni castigos impuestos por Dios y sus emisarios. Sí, se que siempre hay alguien que piensa que Dios no tiene nada que ver, pero es sólo cuestión de echar una mirada a la Santa Biblia y su Antiguo Testamento, para certificar que Dios disfruta de castigos, aún peores.
Ese fue, brevemente, mi alejamiento de la maquinaria eclesial. En cuanto a su jefe, ese dios vengativo y abusivo... ¡ya es otra historia!




Comentarios sobre Dios y sus hordas terrenales
Vaya envidia me das, yo a la edad de la Comunion no estaba tan despierto y se me cazaron. Ahora que te borren de sus listas es casi imposible. Despues descubri que es asi por que el Estado les da una indemnizacion por numero de afiliados. ¿Sino jugasen con nosotros cuando no tenemos la razon despierta tendrian tantos afiliados? Saludos
si mi vida nuestros hijos van a crecer libres de todo eso que en algun momento me pudieron hacer creer, pero hoy ya me he dado cuenta de lo que existe y de lo que el hombre se encargo de INVENTAR para jugar con la vida de la gente y poder sacarle plata, porque eso es el CATOLICISMO, UN COMERCIO, UN GRAN COMERCIO. que cuando lo necesitas, simplemente ¡NO ESTA!
Si, posiblemente el cristianismo romano es una de las empresas más grandes del mundo. Es una maquinaria política y económica altamente peligrosa, que ha sometido al mundo occidental casi totalmente. Aunque la decadencia espiritual sea evidente, su mala influencia todavía se hace sentir en la humanidad. En cuanto a que te borren de sus listas, existe una manera: La Apostasía. En cualquier momento dejaré a disposición la carta para que la separación del catolicismo, sea efectiva. Saludos